Esta tarde vengo triste y tengo que decirte que tu mejor amiga ha estado entre mis brazos. Sus ojos me llamaban pidiendo mis caricias, su cuerpo me rogaba que le diera vida. Comí del fruto prohíbido dejando el vestido colgando de nuestra inconsciencia. Mi cuerpo fue suyo durante un minuto, mi mente lloraba tu ausencia. No lo volveré a hacer más, no lo volvere a hacer más. Pues mi alma volaba a tu lado y mis ojos decían cansados que eras tú eres tú, que siempre serás tú. Lo siento mucho, la vida es asi. No la he inventado yo. Si el placer me ha mirado a los ojos y cogido por mano yo me he dejado llevar por mi cuerpo, y me he comportado como un ser humano. Lo siento mucho, la vida es asi, no la he inventado yo. Sus besos no me permitieron repetir tu nombre, y el suyo sí, por eso cuando la abrazaba me acordé de tí.
Esta canción, cuya versión original es en italiano "Il giardino proibito ", de Sandro Giacobbe, cantautor genovés, aunque no estoy seguro si es el autor de esta letra, me trae recuerdos de mi infancia cuando sonaban tantas baladas en español de origen italiano.
Se va evidenciando además mi inclinación por la música romántica de origen italiano.

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